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EL PERFIL: ‘A Vallecas para recuperar la Alegría’

El canterano del Real Betis recala como cedido en el conjunto madrileño para tratar de recuperar su mejor nivel tras una grave lesión de rodilla

Por Paco Rico (Goal.com)

Alex Alegría (Plasencia, 1992) vivía hace exactamente dos años el momento más dulce de su carrera. El 16 de septiembre de 2016 debutaba en el Benito Villamarín marcando un doblete ante el Granada que sirvieron para que su equipo empatara un duelo que se había puesto muy feo.

En aquel septiembre de 2016, el delantero extremeño regresaba como el hijo pródigo al conjunto verdiblanco tras pasar la temporada 2015-2016 cedido en el Numancia en Segunda División, donde hizo gala de su instinto goleador anotando 12 goles. En la categoría de plata, Alegría sólo vino a refrendar sus buenos números con el Betis B, donde había anotado 25 tantos en 3 campañas.

Su rendimiento en Soria, le valió para ganarse la oportunidad en el Betis de Gustavo Poyet, que le dio absoluta confianza y lo alineó en 11 de sus 13 partidos en el banquillo verdiblanco, a veces incluso por delante del mayor goleador de la historia bética como es Rubén Castro.

Sin embargo, la destitución del uruguayo y la llegada de Víctor Sánchez del Amo cortó su progresión. Se quedó sin jugar en los cinco primeros partidos con el nuevo técnico y en los restantes 25 partidos de LaLiga, sólo fue titular en 9 y sólo pudo ver portería una última vez ante el Barcelona en un polémico duelo que acabó con empate a uno.

Sin hueco en los planes de la temporada siguiente tras la llegada de Sergio León, el Betis lo cedió al Levante como parte de la operación para fichar a Camarasa. Como granota debía terminar de explotar en Primera en un club que le prometía minutos pero la siempre temida lesión de los ligamentos de la rodilla le dejó sin competir desde noviembre.

Plenamente recuperado, Alegría espera recuperar su mejor versión en Vallecas y encontrar la confianza que no ha encontrado en Heliópolis con Sanabria, Loren y León por delante. Su envergadura lo convierten en un peligro dentro del área, donde es una solución rematadora pero también a la hora de ayudar bajando balones a sus compañeros.

Alegría también se maneja bien fuera del área e incluso suele caer a banda con relativa facilidad y, por encima de todo, lleva el gol en la sangre, y ya sea de cabeza o en un mano a mano es el clásico delantero oportunista que siempre genera peligro al rival. En un Rayo acostumbrando al juego de toque y al pie, un rematador como Alegría puede ser una solución y una bendición para transformar en goles las acciones de los hombres de banda como Embarba y Álvaro García.

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