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Balliu: “Deberían encerrar a Iraola en la Ciudad Deportiva hasta que renovase”

En 2009, Iván Balliu Campeny (Caldas de Malavella, 30 años) escuchaba a Ska-P tranquilamente junto a los amigos de su pueblo. Hace escasos días, ya en 2022, ganó en el Camp Nou y la banda le felicitó por privado. También es internacional con Albania, está casado y tiene un hijo. 13 años dan para mucho. Y pese a que en ellos aún no haya conseguido que la gente pronuncie bien su apellido, es un tipo feliz: “¡Qué lo digan como quieran, no pasa nada!”.

Balliu es el jugador que más minutos ha disputado con el Rayo esta temporada (3.174′) y uno de los que más claro hablan. Sin tabúes. Se atreve incluso con el tema más caliente del momento, la renovación de Iraola. “Yo no sé ni como lo dejan salir de la Ciudad Deportiva, deberían encerrarlo hasta que renovase”, dice entre risas, para añadir que debería seguir “por el bien de los jugadores y del club”. Iván es un enamorado de Vallecas, al cual se rinde en halagos y llama “patrimonio”. Un rayista… Con sólo un año más de contrato. Tras conseguir los tan ansiados 40 puntos, charla con Unión Rayo.

#EntrevistaUR a Balliu

¿Cómo va lo de conseguir que la gente diga ‘Balliu’ en vez de Bálliu o Ballíu…?

¡Es un poco complicado, sí! Pero no pasa nada, que lo digan como quieran. Mientras lo hagan, significará que estoy jugando.

Habéis conseguido en cuatro días lo que llevaba cuatro meses encallado. ¿Cómo has vivido ese ‘tour de Barcelona’?

Lo hemos resuelto en una semana, pero lo podríamos haber resuelto mucho antes, porque ha habido partidos en los que hemos estado verdaderamente cerca de ganar. Competíamos, pero la pelotita no entraba y al final, todo se va complicando. A mí me tocó vivir el del Espanyol desde la grada (sancionado) y por suerte me pusieron bastante arriba, así que me pude mover. Cuando hacíamos una jugada buena me quedaba sentado en la misma butaca, pensando que era la de la suerte. La verdad que se sufre más desde fuera que desde dentro.

¿Cómo explicarías que un equipo que no ha ganado en cuatro meses… De repente lo haga en Cornellà y Camp Nou?

Cualquiera que nos haya ido siguiendo estará de acuerdo en que hemos tenido pocos ‘partidos malos’ en 2022. Un ejemplo es el Alavés, contra el que fuimos muy superiores… Y hasta salimos del descanso pensando “hoy sí es imposible que se nos escape”. Pero va Joselu, le pega desde su casa y marca. Estuvimos muy cerca de ganar en muchos partidos y se nos escapó por detalles.

¿Cómo estaba el vestuario después de Cornellà? ¿Hubo sensación de desahogo?

Mucho. No se celebró tanto como el Camp Nou, pero anduvo cerca. Muchísima liberación, muchísimos abrazos. ¡Bebé, que es el que pone la música, ese día le metió caña!

“Sentimos muchísima liberación después de Cornellà”

¿Lo habéis pasado mal estos cuatro meses?

Mira, ayer (miércoles) el míster dio una charla y lo resumió todo: cuando las cosas no salen, un grupo o se une… O se separa, la gente puede decir ‘bueno, pues voy a empezar a pensar más en mí’. Pero nosotros todo lo contrario, nos hemos unido. Los resultados no llegaban, pero Iraola nos ponía vídeos y decíamos ‘ostras, pero si es que hacemos muchas cosas bien’. La mentalidad era seguir en esa línea y creer en que al final llegaría. Y así ha sido.

¿Cuál es la mayor virtud de este Rayo?

El creer, ser pesados, tener ese hambre para correr los 90 minutos. Morder. Tenemos muchas virtudes y en Vallecas, con el público, se multiplican. También la ambición y el hambre.

Hablemos del Camp Nou. ¡Vaya noche!

Cuando marcó Álvaro García miré al marcador y pensé ‘¡Otras, a lo mejor hemos marcado demasiado pronto!’. Pero supimos sufrir, hicimos un gran trabajo. Fue una victoria de grupo, de unión. Una noche de esas en las que ves al de al lado sufriendo y te sumas. Un triunfo de equipo.

Llega el 90′, miras a la banda y… ¡11 minutos de descuento!

Fue una locura. Encima, los minutos de descuento no sabes cómo avanzan, así que hubo un momento en el que le pregunté a Iraola “¿cuánto falta?” y me dijo “¡hasta que nos marquen!”. Hasta él tiraba de ironía (ríe). Fue muy largo.

“En el descuento del Camp Nou le pregunté a Iraola “¿cuánto falta?” y me dijo “¡hasta que nos marquen!”

Mucha gente, en los cálculos de LaLiga, contaba con que el Barça ganaría esos tres puntos. Los daba por hechos. ¿Qué les dirías tú ahora?

Que este Rayo, o incluso cualquier equipo, te puede ganar. En Copa juegas contra equipos de divisiones muy inferiores y te cuesta. A principio de año miras el calendario y haces un poco de matemáticas pensando en qué puntos pueden ser más complicados y cuáles menos, y seguramente estos a lo mejor no los cuentas. Pero este tipo de partidos te cambian la mentalidad. En el Camp Nou se puede ganar.

¿Qué opinas del VAR?

Ser árbitro es muy difícil, pero cuando tienes una pantallita es un poco más fácil. Hay veces que yo mismo veo las jugadas en casa y con una repetición ya sé si ha sido penalti o no… ¡Pues se tiran hasta 5 minutos! El VAR ayuda mucho, yo no digo que no, y es un buen invento para el fútbol, pero se podría mejorar si escuchásemos el día después las conversaciones entre árbitros, ayudaría a saber cómo han discutido la jugada y lo que se han dicho. A saber exactamente qué es lo que han pitado.

“¿El VAR? Hay veces que yo mismo veo las jugadas en casa y con una repetición ya sé si ha sido penalti o no… ¡Pues se tiran hasta 5 minutos!”

Tras tu roja en Mendizorroza dijiste “pero somos el Rayo…”. ¿Es más fácil pitarle a un pequeño que a un grande?

Sí, está claro. Y lo primero por la prensa, porque si fallas contra Barça o Madrid vas a estar una semana en las portadas de los periódicos. Nosotros somos el Rayo, un equipo humilde que si llega a media página… Hay mucha diferencia en la repercusión. Mira la roja de Mendizorroza; él me da con los tacos en la rodilla y se me quedan marcados y yo, al caer, le piso sin querer. Totalmente involuntario. Cuando vi la roja ni me lo creía.

Se llegó a hablar de que te podían caer hasta dos partidos…

¡Imagínate! ¡Con lo que nos estábamos jugando! Si me pierdo dos y encima ya tengo cuatro amarillas, se me ha acabado la temporada.

El que está en boca de todos ahora es Iraola. ¿Tiene que renovar, no?

¡Hombre! Yo no sé ni como lo dejan salir de la Ciudad Deportiva, deberían encerrarlo hasta que renovase. Le estoy muy agradecido. Es quien pidió mi fichaje y me ha hecho disfrutar mucho. Tengo 30 años y he tenido muchos entrenadores, pero si tuviese que decir a alguien que haya marcado mi carrera, diría a Iraola. Es una persona que ha subido el nivel de todos, que le ha cambiado la cara al Rayo y ha devuelto la ambición a los aficionados, pues ahora ven que su equipo puede plantarle cara a cualquiera. Tiene que renovar por el bien de los jugadores y del club. Él tiene nivel para entrenar a equipos con proyectos aún más grandes, pero ojalá se quede un par de años más y luego, si quiere volar, que vuele y el presidente le deje volar.

“Iraola tiene que renovar por el bien de los jugadores y del club”

¿Qué tal tu primera temporada en el Rayo?

Muy feliz. El fútbol que hacemos me ha ido perfecto y el grupo me ha ayudado un montón. Ambientes como el de este vestuario hay pocos. Normalmente entrenas y luego, cada uno a su casa. Aquí no, hacemos cosas juntos, comemos, cenamos… Me he encontrado muy a gusto fuera y dentro del campo.

Sobre la afición fuiste contundente después de la eliminatoria ante el Mallorca: “¡Viva la madre que os parió!”. ¿Qué más se puede decir de Vallecas?

Siempre he dicho que esta afición es patrimonio del club. Las colas que se hacían hace unas semanas para vernos pese a todo, lluvia, frío, lunes, que no les dejen pasar con camisetas y mil historias; pese a todo, nunca nos han fallado. Han estado incluso en partidos de Copa en campos ‘feos’. Agradecerles un montón, que lo disfruten porque sé que han sufrido mucho, pero este Rayo la temporada que viene va a ser de Primera y luchará a su lado.

“La afición es patrimonio del club”

Tienes contrato hasta 2023. ¿Hasta cuándo te ves con la Franja?

En el mundo del fútbol no puedes dar nada por seguro. Yo estoy muy a gusto, pero no es algo que dependa sólo de mí. También de la idea que tenga el club y el míster.

¿Pero si de ti dependiese…?

Puff, encontrar un club en el que me sienta tan a gusto… Y eso que hay mil cosas que se pueden mejorar, incluso sitios en los que sentirse más jugador profesional, por tema instalaciones y demás. Pero yo en el Rayo estoy muy a gusto y la conexión con la afición… Te diría que me pone hasta cachondo. Me gustaría seguir muchos años e, incluso, luchar por cosas más grandes que la permanencia.

“¿Renovar? Yo en el Rayo estoy muy a gusto y la conexión con la afición… Te diría que me pone hasta cachondo”

¡Es que es increíble cómo has encajado con Vallecas!

A mí me gusta tratar a todo el mundo igual, sólo soy un jugador de fútbol, no más que nadie. La conexión con la afición ha sido muy buena, también por mi forma de pensar.

¿Te imaginas un himno del centenario de Ska-P?

Sería brutal. Es un grupo que yo ya escuchaba cuando tenía 14 años… Bueno, a lo mejor me he pasado, más bien 17. Lo escuchaba con los amigos de mi pueblo. Me felicitaron por privado después de lo del Camp Nou y les dije que los esperamos en el Estadio. Aunque sea cantando en un descanso.

“Con 17 años escuchaba a Ska-P. Sería brutal que hiciesen el himno del centenario”

¡Mándale un mensaje a Pulpul!

Ya se lo dije… Si hiciesen el himno del centenario…

Volvamos a ti. Eres el jugador de la plantilla con más minutos: 3.174′. Nunca te han cambiado, las únicas dos jornadas que te has perdido han sido por sanción y has llegado a jugar 22 jornadas seguidas. ¿Cuál es tu secreto para no lesionarte?

No lo sé. Yo me cuido, pero tampoco es que haga nada extraordinario. Intento entrenar bien, comer bien, descanso… Tampoco nada que otros jugadores no hagan. Yo me siento bien y por suerte, tendré un físico no propenso a las lesiones. Pero si juego es porque el míster me da confianza y se lo agradezco.

Yo esperaba algún secreto como tomarte una copa de vino cada mañana…

¡No, no! ¡Aunque alguna copa de vino al final cae, pero no por las mañanas!

Háblame de tu familia. ¿Cuánto importante es en tu día a día?

Me hace tener una vida ordenada. Yo me levanto, llevo al niño al cole, vengo a entrenar, como, duermo una siesta, voy a buscarle, me voy a un parque… Llevo una rutina muy normal y ordenada. A lo mejor por eso también puedo tener tantos minutos, por esta vida casi militar (ríe). Mi mujer y yo estamos a gustísimo en Madrid y el niño se ha adaptado perfectamente al colegio. Que todo vaya tan bien me hace rendir mejor.

¿El Rayo se va a dejar llevar ahora que ha conseguido los 40 puntos?

No. Este equipo si deja de morder y pierde la intensidad, se convierte en una cosa muy normalita. No tenemos la calidad de otros o sus virtudes, pues hay algunos lados en los que a lo mejor puedes ir andando porque tu compañero ‘ya la meterá’. Aquí no, o lo das todo o no ganas. Y encima te van a bailar. Tampoco creo que Iraola nos deje relajarnos, de hecho nos ha dicho que quiere ganar a la Real y acabar lo más arriba posible.

“Iraola nos ha dicho que quiere ganar a la Real y acabar lo más arriba posible”

¿Dónde encuentra la motivación un futbolista que ya ha conseguido su objetivo?

Nos ha costado mucho llegar hasta aquí y no vamos a regalar nada. El fútbol son números y si puedo dar un par de asistencias más, mejor. Vamos a competir al máximo y, te digo más, al no tener esa presión, muchos jugadores, sobre todo los de arriba, se soltarán más. Va a verse un Rayo con una versión más divertida.

Y el año que viene, otra vez a por la Copa ¿No?

El otro día veía la final por la tele y pensaba: “Si la llegamos a jugar, yo creo que la ganábamos”. Se nos ha quedado esa espinita. Iraola es un gran estratega al que se le dan muy bien los partidos únicos. El año que viene volveremos a intentarlo.

“Veía la final de Copa por la tele y pensaba: “Si la llegamos a jugar, yo creo que la ganábamos”

Daba cosa ver la final desde casa…

Tras lo del Betis fue un golpe duro, porque estuvimos muy cerca y era algo que nos podía cambiar la vida a todos. Jugar una final, e incluso ganar un título. Se nos fue por nada, por ese gol en el último segundo. Podíamos haber cambiado la vida del club y hasta del barrio. Fue duro, pero el fútbol es así, va de levantarse. El año que viene, a intentarlo otra vez.

La última: mándale un mensaje a la afición.

Agradecerles, no puedo hacer más. A mí me dan ganas de darle un abrazo a cada aficionado después de los partidos. Yo, mira, me paso mucho tiempo en la banda y tengo a la afición cerca. Y veo a los extremos quemadísimos, porque no paran de decirles cosas. Luego se escribe ‘Balliu ha frenado a X’; pero el que me ha ayudado ha sido el que estaba sentado en la butaca de al lado. Que con todos los problemas que ha habido nos hayan ayudado, alentado… Dedican mucho tiempo y dinero en nosotros. Agradecerles un montón. Esta permanencia va por ellos, a disfrutarla.

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