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Trejo: “Quiero retirarme en el Rayo; si el club me lo ofrece, renuevo mañana”

Vallecas no tendrá ídolos, pero sí referentes. Óscar Guido Trejo (Santiago del Estero, 33 años) llegó a Vallecas en 2010 como una desconocida promesa; y 11 años, tres ascensos y 14.906 minutos después, ostenta el cargo de capitán del Santa Inés. El Chocota, apodo que recibió por un amigo de su padre, no tiene dudas: quiere jugar en el Rayo lo que le quede de carrera; retirarse con una Franja en el pecho y una lágrima en la mejilla. Con contrato hasta 2023, reconoce que si por él fuera, firmaría mañana mismo la renovación. Que Vallecas es su hogar; el de su familia. Donde quiere estar.

En el Bernabéu sumará su partido 200 con el Rayo, quedándose a 16 de Cota, 19 de Trashorras, 23 de Piti… Y 99 de Míchel, estandarte de la clasificación. Trejo, historia viva de la Franja, no titubea al hablar de una posible llamada de Scaloni, dar su opinión sobre la directiva, o romperse en halagos hacia el rayismo: “Los jugadores vamos y venimos, pero ellos, pese a todos los problemas, siguen apoyando incondicionalmente a su Rayo”. La varita de Santiago del Estero, en vísperas de visitar el Bernabéu, concede una tarde a Unión Rayo.

#EntrevistaUR a Trejo

Este Rayo ilusiona: a 2 puntos de la Champions. ¡Vaya año!

Tuvimos un arranque malo, con derrotas ante Sevilla y Real Sociedad, pero a partir de ahí el equipo ha sabido competir y sacar partido de Vallecas. Ha sido una pena lo del Celta, porque queríamos darle otra alegría a la afición. Pero bueno, al final es un punto y seguimos sumando.

¿Es Europa un sueño realista?

En el vestuario lo hablamos, pero lo principal es la permanencia. Hace unos años descendimos de mala manera y, por encima de todo, queremos evitar que eso se repita. Soñar no vamos a dejar de soñar, pero lo primero es lo primero.

Hablemos de ti. ¿De dónde viene el apodo de Chocota?

¡Por el mejor amigo de mi padre! Le dijo que cuando tuviese su primer hijo y este tocase una pelota, le llamase Chocota. El problema es que empezaron a nacer mis hermanas, una tras otra… Y hasta el quinto hijo no consiguió un niño. Yo. Pero cumplió su palabra, toqué un balón y me puso Chocota.

“¿El apodo de Chocota? El mejor amigo de mi padre le dijo que cuando tuviese su primer hijo y este tocase una pelota, le pusiese ese apodo. Y cumplió”

Llegaste al Rayo en 2010… ¡Cedido del Mallorca! ¿Cómo fue ese momento?

Yo quería salir, porque el Mallorca no contaba conmigo. Aquel año tuve la posibilidad de irme al Levante, que acababa de ascender a Primera, pero me habían hablado del Rayo, del club, la gente… En fin, todo, y también tenía su propuesta. Aquí estaba Armenteros, al que no conocía, pero pedí su teléfono y me habló del equipo. Así que acabé viniendo, y aunque fue un año muy complicado en lo extradeportivo, también fue precioso en lo futbolístico. No me arrepiento de mi decisión.

¿Recuerdas la fecha de tu debut?

¡Déjame pensar! ¿Ganamos 3-2…? Recuerdo un golazo de Armenteros, otro de Casado y el tercero… No me sale. ¿Contra quién fue?

Numancia.

¡Es verdad! Un partido al mediodía, qué calor hacía…

¿Qué diferencias hay entre aquel Trejo y el de hoy?

A esa edad lo único que te importa es hacer un buen partido individual, sobresalir. Y hoy en día lo veo todo mucho más colectivo. Yo a los más jóvenes, como Mario Hernández, Sergio Moreno, Manu Navarro o Andrés Martín siempre les digo lo mismo, que aprendan a manejar sus emociones. El camino es larguísimo y no puedes ni hundirte cuando no juegas, ni creerte el mejor cuando las cosas van bien.

“Cuando eres joven lo único que te importa es hacer un buen partido individual, sobresalir. Hoy en día lo veo todo mucho más colectivo”

Otra de quiz. ¿Recuerdas tu primer gol con la Franja?

¡Al Nàstic, en Tarragona!

Fue el año del ascenso. ¿Aquella temporada marcó un antes y un después en tu carrera?

Sin duda, me marcó muchísimo. Yo hice todo lo posible para seguir en el Rayo, porque Sandoval me quería. Pero también, gracias a aquel año, me acabó comprando el Sporting. Fue espectacular.

Y del Sporting, al Toulouse. ¿Cómo acaba Trejo en Francia?

El Sporting necesitaba vender, y dio salida a Canella, a mí, a Sangoy… Yo tenía una oferta de Grecia y otra de Francia. Pero el entrenador del Toulouse (Alain Casanova) hablaba español, me dio confianza y decidí hacer las maletas rumbo a allí.

Después regresaste a Vallecas, y hasta hoy. Tenías más propuestas… ¿Por qué volviste al Rayo?

Jamás en mi carrera había sentido tener la posibilidad de escoger donde ir. Durante muchos años me moví forzosamente por falta de minutos, deudas… Nunca porque yo eligiese ir a un sitio. Y aquel año, por primera vez, era agente libre y podía ir a donde quisiese. Lo tuve claro, quería una segunda oportunidad en el Rayo. Uno siempre quiere crecer como jugador, pero a esas alturas pensaba en dar equilibrio a mi familia, buscar estabilidad, un enfoque social… Y Vallecas era perfecto.

Hace pocas semanas superaste a Wilfred Agbonavbare como jugador extranjero con más partidos en la historia del Rayo. ¡Impresionante!

Me emociona mucho, muchísimo. Cuando sientes al club, lo conoces en todas sus facetas, buenas y malas, lo percibes muy dentro. Y no sólo yo, también mi familia. Salir de Santiago del Estero y poder convertirme en jugador profesional, encontrar mi lugar en el Rayo, es algo loco. Intentas explicarlo y es imposible. La gente que me conoce sabe que para mí esto significa muchísimo. Qué orgullo.

Alberto García dijo una frase que ha calado mucho: “Vallecas no tiene ídolos”. ¿Tú te sientes un ídolo?

Al contrario. Aquí la gente es muy inteligente, y sabe que los jugadores van y vienen; pero los que tenemos que aplaudir somos nosotros a ellos, que pese a todos los problemas, siguen apoyando incondicionalmente a su Rayo. A los jugadores nos toca dar una buena imagen, poner nuestro granito de arena integrando a los más jóvenes y hacerles saber lo más importante: que en este equipo no importa si ganas o pierdes, lo innegociable es que sudes la camiseta.

“No me siento un ídolo. Al contrario. […] Los que tenemos que aplaudir somos nosotros a ellos, que pese a todos los problemas, siguen apoyando incondicionalmente a su Rayo”

Ídolo no, pero sí eres capitán. ¿Qué se siente al portar ese brazalete?

La gente te observa mucho y tú tienes que ser un ejemplo. Al final el trabajo del capitán es estar con todos los compañeros, lo cual es complicado a veces, porque unos juegan y están contentos… Pero otros no. Y ahí debes estar tú, escuchando y dando un apoyo incondicional. Es algo que día a día voy mejorando; he tenido buenos maestros.

Paco Jémez dijo que era un “sacrilegio” que jugases en Segunda y deslizó, en Movistar, que el año del descenso rechazaste una oferta de Primera para seguir en el Rayo. ¿Qué hay de cierto en estas declaraciones?

Todo, todo es cierto. Mi mujer estaba viendo la tele cuando lo dijo y sintió mucho orgullo. Le agradezco las palabras. Mira, el año del descenso yo atravesé un momento personal muy jodido, pero soy una persona incapaz de irse cuando las cosas se ponen mal. Prefiero remangarme y trabajar por revertirlo. Así que me quedé, sin dudarlo.

“Es cierto que tuve una oferta de Primera el año del descenso, pero soy una persona incapaz de irse cuando las cosas se ponen mal. Prefiero remangarme y trabajar por revertirlo”

Tienes contrato hasta 2023. ¿Has hablado con el club sobre una renovación?

A mí me dicen de firmar mañana, y firmo. Encantado. Yo quiero quedarme en el Rayo hasta que el cuerpo diga basta. Me siento bien, con confianza, el cuerpo me responde y lo que queda es una cuestión del club. Que ellos se sienten y si lo creen necesario, me lo ofrezcan; si no lo hacen, no me quejaré, porque sé como funciona el fútbol.

“¿Renovación? A mí me dicen de firmar mañana, y firmo”

En el Bernabéu cumplirás 200 partidos con la Franja. Estás a 17 de Cota, a 23 de Piti (Top-3) y a 99 de Míchel. ¿Te ves siendo el jugador con más partidos en la historia del club?

¡Serían palabras mayores! A Cota le conocí personalmente, con Piti jugué y Míchel… Bueno, no hace falta hablar de todo lo que ha dado al club. Uno sueña, pero vivo día a día. De momento, terminemos bien este año, dejando al equipo lo más arriba posible. Pero si el cuerpo me responde, como te decía antes…

En mayo de 2020 dijiste “si Boca Juniors me llama, me voy”. ¿Lo mantienes? ¿Tienes pensado volver a Argentina a retirarte?

A día de hoy, no. Yo siempre he sido muy sincero con el club. Cuando dije eso fue porque mi padre atravesaba una situación delicadísima, y yo sentía que debía volver a Argentina para estar con él. Pero es que me daba igual a qué club, simplemente quería estar allí, cerca suya. Pedí salir cedido seis meses y me lo negaron. Fui a pasar la Navidad, volví, lo solicité otra vez y me lo volvieron a negar. Yo no estaba bien, así que me senté con Míchel, Cobeño y Presa… Pero me rechazaron una vez más. Y después de mucho hablar, los terminé entendiendo, aunque muy dolido, porque yo sentía, como te digo, que tenía que estar con mi familia en Argentina; era un momento muy difícil. Esas declaraciones, sobre Boca, fueron por eso, enfocadas a estar junto a mi gente en un momento muy feo. Pero hoy en día, con la cabeza más limpia, te digo que quiero terminar aquí. No me quiero mover.

“Cuando dije lo de Boca Juniors mi padre atravesaba una situación delicadísima y quería estar cerca suya. Hoy […], te digo que quiero terminar aquí”

Selección Argentina. Jugando a este nivel… ¿Te sorprendería una llamada de Scaloni?

Creo que algún día puede sonar el teléfono. Si el equipo está arriba, no sólo a mí, a muchos compañeros, tanto de España como de otros países, les van a seguir mirando con muy buenos ojos. Ojalá durante el año haya alguna sorpresa, no sólo la mía. De momento, a hacer lo que está en mi mano, seguir trabajando con humildad.

Háblame de tu familia. Cuán importante es en tu día a día…

Mi mujer es el motor de mi vida. Yo siempre se lo digo: “Llegará un momento que yo invertiré en ti todo el tiempo que tú estás invirtiendo en mí”. Ella se mueve a todos lados, inculca a los niños los valores de este club, se va a los estadios embarazada, con los tres niños… Sin problemas, encantada. Los chicos lo disfrutan… ¡Y hasta el más pequeño ya se sabe algunas canciones!

Tienes, de hecho, las iniciales de tus hijos (M. L. S.) en tu camiseta. ¿Cómo surgió eso?

En Francia me lo permitieron, y lo hice. Al volver intenté mantenerlo, pero hubo algunos años que LaLiga no me lo permitió. Hay muchos que llevan a su gente en sus espinilleras, por ejemplo. Yo, ahí.

¿Qué consejo le darías a los jóvenes? A quienes sueñen con ser como Trejo…

Que tengan confianza en sí mismos, que trabajen. Que aunque haya días muy negros, al final acaba saliendo la luz. Cuando uno hace las cosas con sinceridad, tiene que aceptar el resultado, aunque sea injusto. Porque la vida te va poniendo mil piedras por el camino, y ya es decisión de cada uno qué hacer con ellas. El fútbol es tan mentiroso que cuando ganas eres el mejor y cuando pierdes, el peor. Ojalá podamos ir cambiando eso, que es una cuestión de sociedad, poco a poco; pero mientras tanto, que disfruten y sigan trabajando. Y que se preparen, porque cuando llegas a ser profesional ya no sólo te representas a ti, también a mucha gente y a una institución.

¿Qué opina el capitán sobre el conflicto rayismo-Presa? ¿Entiendes el enfado de la gente?

Claro que sí. Yo si fuese hincha gritaría, putearía y diría todo lo que pienso, porque esa es la única forma de abrir ojos y calentar orejas. Forzar que se diga “vale, el equipo está bien, en Primera, pero el trato al aficionado no está siendo el mejor”. Aquí van pasando los años y nada mejora.

¿Qué solución ves a medio plazo?

Yo creo que Presa tiene que delegar más, confiar en las personas que tiene al lado, porque una sola persona no puede llegar a todo. Mira, yo sé de fútbol y de eso te puedo hablar, pero de temas jurídicos, por ejemplo, no entiendo nada, así que no podría ocuparme de ellos. Es imposible que una persona, sólo por ser el jefe, quiera estar al mando de todo. ¿Solución? Si no confías en la gente que tienes alrededor, contrata a alguien en quien puedas delegar. Mientras no se haga eso, estamos perdiendo tiempo. El Rayo es un club que juega en la capital de España, en la mejor liga del mundo… ¡Hay que pegar un salto de calidad en ese sentido! Sobre todo en trato al rayista.

“Presa tiene que delegar más, confiar en las personas que tiene al lado, porque una sola persona no puede llegar a todo”

Hace unas semanas hablamos con Isi y nos recalcó que percibía, más allá del conflicto, mucho cariño de la gente. Que la afición era capaz de separar directiva y plantilla. ¿Tú también sientes ese afecto?

Y se agradece. El jugador es el primero que ha sabido entender eso. Todos los compañeros salimos en cada partido a agradecer el trato, es lo mínimo. Y creo que este año muchos compañeros se han atrevido a dar un paso adelante para hablar del asunto, decir la verdad. Y eso es algo que la afición va agradeciendo. Veo a Vallecas a full con nosotros.

Este sábado, al Bernabéu. ¿Se le puede ganar al Madrid?

¿Por qué no? Va a ser muy difícil, es uno de los mejores equipo del mundo a día de hoy, pero hay que ir con humildad… Y desparpajo. Pensando que por qué no. Somos un equipo intenso, tenemos buenos jugadores y estamos estudiando como poder hacerles daño. Tendremos nuestra oportunidad. Intentaremos meterles mano.

“¿Ganar al Madrid? ¿Por qué no? Yo no firmo el empate”

¿Qué Rayo esperas?

Uno valiente. Este club, sea con el entrenador que sea, siempre ha ido a por los partidos. Porque en estos combates, si sales a esperar atrás, te tumban. La fórmula es salir intenso, ir a buscarlo, presionar, jugar de tú a tú. Opciones vamos a tener.

La última. ¿Firmas el empate?

Tal y como está el equipo, no. Vamos pensando en hacer bueno el punto del Celta, que era un partido que teníamos que haber ganado. Iremos con la ambición por delante; a por los tres puntos.

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