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El Pase Corto: Elche 1-1 Rayo Vallecano

DE OTRO PARTIDO

Pozo y poco más.

Fue resistir en un campo difícil contra un rival casi inexistente. El mejor del Rayo, entre muchas sombras, quizá fue Pozo. Un jugador que propuso un juego distinto, pero demasiado acompañado de actores terciarios. La película es olvidable. El haber vestido la “franjinegra” dice mucho de un partido triste, de luto.

EL REMAKE

¿Lo estético o lo antiestético?

Jémez: esto no es pintura, es fútbol. Y sacar jugando de manera bonita en lugar de lanzar un pelotazo es, además, pincelada de brocha gorda. No está mal preferir en ocasiones lo feo útil a lo hermoso intrascendente. Salir con el balón jugado para abandonarlo 30 segundos después significa buscar el aplauso solo con una mano. Las faltas absurdas -culpa de esa idea y por una de ellas vino el gol del Elche– fueron muchas y todas ocasiones de gol. ¿Eso se se entrena o está en la inteligencia?

 Otra repetición notable y nada misteriosa: quinto empate consecutivo. Y otra, agradecida, el gol de Martín a domicilio.

VENTANILLA DE RECLAMACIONES

El 9, con puntaje de nueve girado: 6.

Ulloa no pudo jugar por las cinco amarillas. Piovaccari, aunque entró de inicio, tampoco pudo jugar. Solo fue un cabezazo con parada milagrosa de Badía y el remate anterior al gol de Andrés Martín. Parecía que estaba jugando un partido de “Los amigos de Ulloa contra los amigos de Piovaccari”.

EL PROFESOR

Clases de magia en Elche. Contactar con Pozo.

Propuso, sacó conejos que pocos compañeros vieron; fue distinto, inesperado. Visualmente es de Primera División. Con Trejo, son lámparas de bajo consumo, inteligentes y solidarias en medio de la oscuridad del juego.  

EL DIVÁN

Hoy, se recuesta Dimitrievski.

En el gol de Nino podría haber salido. Con los pies, por abajo, es como Alberto con las manos por arriba. Tiene intervenciones seguras pero a veces, si pensamos en que es el portero de “Macedonia”, le tiran “melones” y no los para…

ENVUELTO PARA REGALO

Qué fácil los hacemos más leyenda.

Nino, 39 años, lo dejan solo en el segundo palo de una falta que no se entiende por qué la hizo el Rayo y gol. Nino, 39 años, grita el gol y agranda su leyenda de humano gol. Un homenaje de la defensa y del portero del Rayo a este mito. Nos alegramos por Nino. Cuando tengas 57 podrás entrar por allí y marcarás tan fácil como hoy…

EL NÚMERO 12

Mordiendo la esperanza.

En el descanso del Martínez Valero, los comensales rayistas masticaban bocatas con calamares iguales que el resultado: redondos, 0-0. “Imposible hacer bocatas de calamares 1-1” habrá pensado el del bar cuando el marcador cambió.

EN DEFENSA DE…

Sí, no, sí. No.

Los de atrás estuvieron contradictorios, entre infartantes y zen (pésimos en el gol, dando libertad a Nino) y alguno aventurado, incluso mereciendo la expulsión; pero sobre todo  fueron conquistadores del terreno rival y se lanzaron al ataque, como reclamábamos. ¿Está Jémez leyendo EL PASE CORTO?

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