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Juan Pedro Navarro: «No aguantaba más, a veces volvía a casa con taquicardias»

El exdirector del fútbol base indica abiertamente los motivos de su marcha

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El exdirector del fútbol base del Rayo Vallecano, Juan Pedro Navarro, analizó su marcha del club hace apenas un mes. El responsable de la cantera del Rayo los últimos 15 años habló sobre sus años en el club y sobre sus sentimientos a la hora de abandonar el equipo de sus amores.

-¿Te acuerdas de tu primer día en el Rayo?

«Es una fecha que no se me puede olvidar. Era un niño, con 15 años. Me hizo unos exámenes el exgerente Fernando San Juan. Me tuvieron 2 días de exámenes y al tercer día me dijeron en el club que me habían admitido. No se me olvidará nunca: el 31 de octubre de 1978. Aquel día aluciné en colores. Creía que me había tocado la lotería. Fue un día inolvidable. El día 31 cumpliría 39 años en el club».

-¿Qué empezaste haciendo en el club?

«Hacía de todo. Trabajé para administración, para el tema de abonos, los primeros meses haciendo cartas para la San Silvestre. Los 2-3 primeros años me tuvieron de un sitio para otro hasta que definitivamente, sabiendo la pasión que tenía por el fútbol, me metieron en la parte de fútbol y me metieron como administrativo del fútbol base. Con Manolo Peñalba que ha sido el padre deportivo para mí, uno de los mayores rayistas que he visto en mi vida».

-Con los que has trabajado..¿con quién te quedas?

«He estado con mitos del Rayo. Pero el que mayor recuerdo tengo es Manolo Peñalba. Me metió el Rayo por las venas. Amaba profundamente su club. Me enseñó los valores que tenía este club desde que empezé a trabajar en él. Le estaré eternamente agradecido».

-¿Con qué momento feliz te quedas haber vivido y sentirte partícipe?

«Ha había muchos momentos. Todos los ascensos del primer equipo. Cuando las niñas ganaron la primera Liga. Cuando los juveniles jugaron su primera Copa del Rey, que nunca habían jugado. Ha habido muchos momentos mágicos. Si acaso podría destacar el año que entré al Rayo, con 16 años, y me encontré a Fernando Morena. Estuve hablando con él tres horas. Me quedé loco. Hablamos de fútbol. Pensar que estuve hablando con el quinto mayor goleador de la historia me llegó al alma. Fue algo inolvidable. Lo tendré grabado».IMG_7301

-¿Alguna espinita? ¿No ir a Ceuta?

«Lo de Ceuta fue muy doloroso. El club ni me invitó a ver la final. La Copa de Campeones me tuve que ir con Felipe Miñambres por mi cuenta. La vi con un grupo de amigos; pero el club no tuvo el detalle de invitarme. También me queda la sensación de no haber aprovechado los campeonatos de la sección femenina. No se supo aprovechar para que el fútbol femenino creciese. Es un tema que me dolió. Había que dar un salto en esa época. Ahora la sección está como está. Va haber arrepentimiendo por parte del club porque el fútbol femenino a la larga va a generar muchos ingresos.

-¿Con qué jugador de la cantera te quedas?

«Me lo pones difícil. Ha habido muchos. Javi Rey, Santi Redondo, Fernando Millán, Fernando Marqués, Lucas Pérez, Leo Baptistao… Ha habido tantos ¡Álvaro Negredo! Han salido muchos y muy buenos. Yo estoy orgulloso de todos ellos. Decir uno me parece feo».

-¿El Rayo lo sienten más los vallecanos?

«Le decía a los entrenadores de base que lo que teníamos que inculcar es el sentido de pertenencia. De amar el club y esta camiseta. El sentido de saber lo que significa jugar en el Rayo. Para un niño jugar en el Rayo es un honor, debería ser un honor. El niño debía valorar donde estaba jugando, el equipo que representaba y la barriada que representa. Que se lo metiera en vena».

-¿Cuándo tomas la decisión de marcharte?

«Desde el 2014 empecé a sufrir más en el club. Veía que cada vez más los presupuestos eran más bajos. Notaba que la confianza en el fútbol base, a pesar de los resultados, era menor. Y llegó un momento que me quemé mucho. Eran muchas horas de trabajo. Lo pensaba y decía. ¿valdrá para algo lo que hago? Tenía mucha ilusión, pero acabé muy quemado. Viendo que no dan la importancia que debía al fútbol base. Que no se les olvide que he ayudado en momentos críticos el fútbol base ha ayudado para salir adelante. Desde 1980, en los momentos más críticos del club, la cantera del Rayo ha estado al quite para conseguir dinero para mantener incluso que el club se manteniese en pie. Recuerdo el traspaso de Santi Redondo, que el Rayo estaba que moría, y en su momento el Madrid dio 20 millones. Coke Andújar, que estaba la gente sin cobrar, y recibimos casi 2 millones y la gente empezó a cobrar. Y luego más adelante desde la ley concursal se han hecho traspasos muy importantes. La cantera ha sido fructifera. Tanto a nivel humano, dentro del campo, como a nivel económico».

-¿Te llegó a afectar la salud tal y como estabas en el Rayo?

«Lo principal que me he ido del Rayo es porque he tenido muchas discursiones con presidencia y no quería tener más. Me iba a casa todos los días a casa malo, algunos días con taquicardias. Me decía, ¿merece la pena este sufrimiento? Hay un momento que te lo planteas y dices no. Hasta aquí he podido, he peleado. Me he dejado todas las gotas de esfuerzo en el club de mi vida; y a partir de ahí me dije hay que vivir y estar en un proyecto tranquilo, sereno, que haya paz y con ganas de crecer».

-¿Qué te aconsejó la familia?

«Salir de una empresa que llevas 39 años todo el mundo te dice cómo puedes hacer eso. Yo nunca hubiera dejado el Rayo, pero tuve que anteponer mi propia felicidad. La felicidad de mi familia. Siempre me veían de mal humor. Mi propia estabilidad emocional. Prefería estar bien. Me daba igual una posible indemnización. No quiero hacer daño al Rayo. Me salió este club que para mí ha sido una bendición en el que me han dado todo. Se lo agradeceré de por siempre».

-¿Te intentaron convencer para que te quedases?

«Sí, lo intentaron. Pero fue una reunión un poco para mí no me pareció muy elegante la reunión. Se que mandaron a unas personas al frente. Me hicieron saber las ideas del club y me pareció decadente lo que me propusieron. Aquel día sí me fui convencido del todo que me tenía que marchar».

-¿Has recibido un reconocimiento con tu marcha?

«Por parte del club no he recibido ningún apoyo ni calor por ningún lado. Gente que si me conoce como Cobeño, Míchel claro que sí. Pero por parte del club no he tenido. He tenido cariño por parte de todos los que he contratado, todos los delegados, fisios,… Todos me han mostrado solidaridad. Tenía 500 whaatapp ese día. No pude contestar a todas las llamadas. Pero por parte del club, con todos los años que llevaba, todo muy frío.

-¿Te ha dado tristeza irte así? ¿Te vas por la puerta de atrás?

«Ahora voy a morir por el Fuenlabrada. Yo lo veo al revés. Creo que me ido por la puerta de delante. En mi club no podía ir a más, me impiden que esto mejore. Y tengo la sensación que no me ido por la puerta de atrás. Me he ido por derecho, por la puerta de adelante, me he ido como un valiente. Estoy seguro que mucha gente no hubiera hecho lo que yo he hecho. Me siento orgulloso de lo que he hecho, pero con una pena terrible dejar el equipo de mi vida».IMG_7297

-¿Cuántos beneficios ha dado la cantera en los últimos años?

«Creo que han sido 9-10 millones de euros desde el 2011-2012. De beneficio económico, restando inversión. Luego hay que ver, que es difícil de valorar, el rendimiento deportivo que han jugado en el primer equipo. Suelen abaratar fichas… Es el intangible que no se calcular. Por ejemplo, Amaya, Beltrán y Embarba. No sé calcular. A mí me hace mucha ilusión. Como Embarba que me lo traje del Carabanchel por nada y Beltrán que es un escándalo de futbolista y persona».

-¿Por qué no se ha confiado en la cantera habiendo números que lo avalan?

«No te la puedo contestar. Es una pregunta que debe contestar Martín Presa. Porque no confía en esto. Particularmente no lo entiendo. Recuerdo discursión que tuve con él. Se puede opinar un jugador mejor o peor, se puede opinar un empleado es más trabajador o menos; pero donde no hay nada opinable son los números. Los números cantan. Es una pregunta para el presidente que dando beneficio la cantera pues hay esa pequeña inquina, no se como llamarlo. Como persona de fútbol no lo entiendo».

-¿De lo más orgulloso que te sientes son las chicas?

«Creo que se lo merecen. Tienen el mismo interés y derecho que los chicos. Lógicamente generan menos y tienen que cobrar menos. Pero deben tener respeto, cariño, atención; sobre todo porque han dado muchos días de gloria al Rayo que no lo ha sabido aprovechar. En el 2000 cuando me dijeron que tenía que hacerme cargo del Femenino, dije ¡otra más que me viene encima! Pero la verdad que solo puedo tener palabras de agradecimiento por su trabajo y esfuerzo. He viajado mucho con ellas. No se quejan de nada. Son magníficas personas. Se han dejado todo por esta camiseta. En mejores o peores condiciones, ellas siempre han respondido».

-¿Te arrepentirás de esta decisión alguna vez?

«Cuando lo haces es algo meditado. No es de un día o dos. Si digo que no tengo nostalgia del Rayo, la misma gente sabría que mentiría. Pero no me arrepiendo de la decisión que he tomado porque a mí me hubiera gustado seguir en un Rayo fuerte, potente, que quiera crecer, ser referente, que quiera mejorar, que quiera ayudar a sus aficionados, que ayude a sus equipos, todos volcados con el equipo profesional… y yo ya no estaba viendo eso. No veía nada de eso. A veces los resultados tapan las cosas. Pero no veía el club como yo quería verlo o me parecía que debería ser. Como estaba en 2012, 2013,2014,… A partir de ahí el club creo que ha entrado en un deriva que no me gusta. Creo que el club no crece, es más creo que va decreciendo día a día. Aunque no lo parezca. Yo vi que aquí no había más objetivos. Me he dejado mi vida. He ayudado a mi club. Creo que le he sido rentable. Pero ya no puedo más. No me arrepiento de la decisión. Seré rayista hasta que me muera. Ir al campo del Rayo y ver jugar al Rayo y como anima la gente, la verdad que si no es única, es uno de los mejores sitios donde se puede jugar al fútbol».

-¿Volverás al Rayo?

«El día que deje esto y si el Rayo, y tengo salud y fuerzas, si el Rayo me quieren para lo que necesiten pueden contar conmigo. Pero ahora mi alma está aquí. Me gustaría terminar mis días trabajando en el Rayo aunque sea de forma desinteresada. Es un club muy especial. Muy diferente».

-Mensaje final de Juan Pedro:

«Aprovecho este instante para darle las gracias a todos mis compañeros, a toda mi gente que ha trabajado de una forma fiel conmigo, que se ha dejado la vida con nuestros proyectos y sobre todo a la afición del Rayo. Le animo que siga con esa pasión animando al equipo de su vida, de sus amores. Que no cesen en seguir apoyando y en seguir intentando hacer grande, ellos creo que lo hacen grande; seguir, que no decaiga su ánimo. Agradecerle de corazón el trato humano que me han dado siempre la gente. Una parte de mi corazón siempre será suyo».

 

 

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