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El Rayo Femenino: la valía y el orgullo de un barrio

OPINIÓN


El Rayo Femenino lo ha vuelto a hacer. El equipo más laureado de la historia de la Franja consiguió un nuevo éxito. Lejos de las Copas y Ligas de hace una décadas, el conjunto de la Primera Iberdrola con menor presupuesto ha conseguido la permanencia matemática a falta de dos jornadas por disputar.

Sin duda un auténtico éxito para un equipo que cada año sufre; aunque generalmente no en el campo sino fuera de él. Nueva temporada y más dificultades en un año donde ya de por sí era complicado debido al COVID-19. Donde los equipos han tenido que aplicar protocolos y vivir una campaña ‘anormal’. Ellas, además de sumarle esto, han vivido su particular pelea: fichajes cancelados, retrasos de pagos, viajes complicados, sanciones del comité y del propio club,… Estar pendiente de cosas que no eran fútbol. Mayor mérito además para un equipo que deportivamente empezó con desventaja al ser el último equipo en comenzar con su pretemporada.

El Rayo y su equipo femenino tienen ‘algo’. Un legado que van trasladando leyendas como Natalia o Alicia y que hoy en día siguen Pilar y Auñón. Y que seguramente, aunque ya lo hagan, Andújar y Sheila lo hagan en un futuro. Un sentimiento y una lucha por un escudo y una afición que hace que futbolistas con apenas unos años en Vallecas se dejen todo sobre el césped.

Pero este equipo no es ‘solo’ carácter. Futbolísticamente hablando el equipo ha tenido fases en el juego colectivamente. En la individual sobre todo destacar la clase de Paula Fernández en el centro del campo. Si el Rayo quiere crecer debe ‘atar’ a la catalana. No digo que sea la mejor jugadora que ha vestido la Franja; pero su talento jamás lo había visto. Una gran noticia para el Rayo y para el fútbol femenino. A esto hay que sumar los descubrimiento de Struck, Patri Hidalgo, Tere Morató y ADT; así como jugadoras que dieron un pequeño salto como Bulatovic o Ruth Bravo en la primera fase del campeonato. Sin olvidar a jugadoras ya consagradas como Camila Sáez, Sheila o Larqué.

El equipo ha hecho buenos partidos y ‘malos’; como todos los años que llevo viendo al equipo rayista. Y en esto meto al cuerpo técnico con Carlos Santiso a la cabeza. Dos años seguidos salvando al equipo ya habla bastante para consagrar y hablar de un gran entrenador. Un cuerpo técnico que se ha limitado a trabajar en condiciones a veces incluso precarias (como la mayoría de técnicos en el Rayo). La historia estará ahí y nadie podrá borrarla.

El Rayo Femenino es de Primera por 18º vez y la hinchada franjirroja tiene que estar orgullosa. Por eso el llamamiento de cara al año que viene es claro. Apóyenlas y vayan a la Ciudad Deportiva a verlas jugar. Cada día hay más talento sobre el césped. Tendrán partidos mejores o peores, pero defenderán el escudo como nadie. Os conquistarán.

PD: No me quería despedir sin mencionar mi reconocimiento a Jorge Cámara quien ha dirigido tres temporadas al filial del Rayo Femenino logrando tres permanencias; y siendo el coordinador del fútbol femenino en la Fundación. El Rayo pierde una gran profesional.

Por Javier Boned (Onda Madrid)

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